lunes, 23 de junio de 2014

. . La misma que no es la misma

.

.

No soy la misma que hace dos años, ni que hace 3 o 4. Tampoco que la de hace 6 o 7 en diciembre nublado.
Tengo los mismos brazos pero mudé de piel seguramente.
Las uñas y el cabello también me crecieron.


Mi saliva seguramente sabe diferente.

Mis ojos no ven igual, de hecho ya no uso las gafas para ver a donde sea que mis ojos quieren.

Quizás si soy un poco de cada una de ellas, no sería yo de haber cambiado tanto. Y creo que es divertido pensar en cada una de ellas como tercera persona y verme desde la puerta.

Todo esto es divertido y espero continuar paseando mucho rato más.


Saludos,
desde la puerta.

.

martes, 17 de junio de 2014

:: De Mulan

.

.

De esas veces que recuerdo la asexualidad del amor.
Ese amor que se respira y no se ve, que se acaricia y no se mira, que se come con la lengua y sin cubiertos: que se come con las manos, con los dedos, con los pies.

Una vez soñé con una galería, una de esas que guarda cosas viejas: una Venus de tamaño natural en mármol blanco que olía a violeta.

La noche resaltaba el júbilo de su espíritu, pues mientras todos dormían ella quería correr. Corríamos pues llovía y fue sin duda, la noche más húmeda que he podido soñar.

Nos mojamos tanto, que el agua escurría por mis piernas temblorosas de tanto correr. Un frío cosquilleante me recorría desde la punta de mis pies, subía como calambres por mis piernas y torcía mi pelvis contrayendo cada uno de mis músculos. Era un frío camaleónico que de pronto ya no era frío sino calor, un calor que derretía el hielo estalagmático de mi interior, que escurría como miel por mi entrepierna.

Un calor que metamórficamente se volcaba en ardor ácido en mi estómago conforme subía por mi cuerpo y que carcomía mi estómago y todos sus tejidos, que retorcía mis tripas hechas nudos de inquietud. Ardor que subía por mi esófago y se convertía en humo caliente de cigarro al llegar a mi pecho y penetrarse en mis pulmones, que enrojeció mis montes, sus volcanes y los hizo erupcionar.

Contaminación eléctrica que calcinó mis brazos y los retorció hasta enredarse con hilos de cabello del aire escurridizo hasta cansarse de apretarlos y no poderlos retener. Electricidad que crispaba mi cabello suelto, húmedo también.

 Mi garganta, recuerdo cuando simplemente no podía hacer nada mas que jadear porque no sabía si respirar o seguir sosteniendo el aire o soltarlo hasta vaciarse como un saco de arena boca abajo.

Y mi boca... que boca, escurrida hasta sus comisuras de esa lluvia resbalosa como sábila y pegajosa como miel, la misma miel de sus hielos estalácticos.

Mis ojos estaban abiertos aún cuando sus párpados apretaban como prensas.

Esa lluvía no era lluvía, fue mar. Un mar que me azotó como en tormenta oceánica, con sus sales y sus peces, sus especies moribundas y sus algas que me enredaron por los pies y me llevaron hasta el fondo, donde ya no podía respirar, donde solté hasta el más profundo exhalo de mi alma y déjome sin el mas mínimo aliento. Sentí que me moría, pude ver la luz de su horizonte y juraba que era justo donde quería ir y quedarme, aunque lloviera todo el tiempo ¡Que lloviera todo el tiempo! Que arrasara cada tarde y cada noche con mi alma y con mis pieles, con mis dientes, mis cabellos... mis uñas, mis pies... sus pies.

Recuerdo que ese sueño secaba mis dedos de tanto lamerlos buscando preservar su olor marino en las mañanas reposantes de resaca pluvial.

Recuerdo ese sueño como si hubiese pasado en otoño nocturno de ciudades, de ciudades.

.

.


miércoles, 21 de mayo de 2014

: : Así las noches

.
.

Y así es como llega el momento de extrañar, generalmente llega de noche antes de dormir y buscar calor de cama compartida. Otras veces llega al medio día cuando el sol pega tan fuerte que te pones gafas obscuras y recuerdas aquellos color mosca de 10 dolares. También suele llegar al despertar, cuando te ves solo en una cama pequeña pudiendo ser del doble o del triple de su tamaño.

Así es como llega el momento de extrañar también cuando han partido para siempre, cuando al pensarles no hay manera de recordarles mas que en tiempo pasado, pues el único modo de volverles a ver es llegado el momento de partir de este plano terrenal (creyendo en los cuentos espirituales de existir un reencuentro después de muertos). 

Así es como llega el momento en el que uno duda si hemos tomado la decisión correcta y si somos todo lo felices que deseábamos o que sonábamos, o que decíamos, o que creíamos ser. Así es como llega y se queda por un rato, siendo este a veces más largo de lo que uno gustaría. 

Veo a mi padre triste por la partida de su hermano y sin poder llorar. Lo veo pensativo y creo que lamentado no solo por la partida de quien fuera en algunos tiempos más que su hermano, un compañero de vida y de sueños, de triunfos y de fracasos, decepciones, traiciones.... Lo veo quizás meditando el no haber dicho todo lo que el hubiese querido, triste por no haber podido despedirse de él.

Me gustaría que se diera el permiso de llorar sin parar y sacar su pena hoy y todas las que le anteceden a ella. Démosle tiempo y seguro lo hará. Hay quien prefiere llorar solo. Y sé que lo hará.

Me hace pensar y meditar mis propias acciones, si de verdad he dicho todas las veces que he querido un "Te Quiero", "Te Amo", si de verdad he abrazado y besado cuantas veces he deseado hacerlo, si hoy mismo hago lo que realmente me gusta y apasiona hacer.

Esta será una larga noche, vaya que lo será.

Y queriendo decir tantas cosas esta noche, yo decido decir Te Amo a esos hombres maravillosos de mi vida.

Te Amo Papá, y tu dolor aunque no cese, espero sea mas llevadero con tu familia al lado que te ama y que nunca te vamos a dejar. Hablo por Mi Madre, Mi Hermana y por Mí.



.... aquí, diciéndole Te Amo a más de uno de los hombres de mi Vida.


.

.

martes, 22 de abril de 2014

::: El Popo y el Ixtla

.

.

Soñe que era de noche y estaba afuera, sobre una casa.
A lo lejos se escuchaba una cancion tan nocturna y serena como el mismo final del dia.
Olia a casa vieja
Frente a mi, el Popo y el Ixtla iluminados por la Luna
.
.
                                                                                 siempre gracias Universo por los Sueños

jueves, 27 de marzo de 2014

::: Espacial especial

- Qué haces?
- Preparo mi nave
- A dónde vas?
- No se bien, al espacio
- Por qué tan lejos?
- Por eso, porque es lejos
- No te gusta aquí? Tienes muchas cosas
- Lo sé
- Tienes una casa que siempre está calientita, te recibo con cocoa sin nata -como te gusta-, tienes la cobija que te tejí. no te gustan mis canciones que te canto?
- Si, me gusta todo eso
- Entonces? Por qué te vas?
- No se bien, me gusta el espacio. Es enorme no crees? Con sus estrellas, se ven tan lejos que quisiera viajar hasta alcanzarlas. Quemaran como un sol? Te dejarán ciego si las ves como un eclipse? O serán frias y te congelan si las tocas? Tal vez son como hielos gigantes y brillan de la luz estelar que reflejan otros Soles y estrellas.
- No entiendo, aquí puedes tenerlas
- Cómo?
- Mira...

Tomó unos trapos viejos negros y los engrapó en la pared, sacó del cajón del escritorio polvo plateado de diamantinas gruesas y otras finas, tenía de todos colores y los aventó a la nueva pared. De la última fiesta de ravers a la que había ido, agarró las varitas neón y las quebró, aventando todo el líquido fluorescente por todas partes: pared, piso, techo, muebles, todo incluido el mismo estaban salpicados por completo y brillaban en el nuevo entorno oscurecido. A cada una de las lámparas de la casa (incluidos los focos del techo), les puso cucuruchos de cartón con agujeros que les hizo con unas tijeras, cuter y cuchillo.

- Estás listo?
- Listo para qué? No veo nada.
- Para viajar!
- Pero aún le falta gasolina a mi nave, por eso no me he ido
- No la necesitas, no necesitas nada más que no tengas aquí. Ven!
- A dónde? No veo nada, anda déjame ir

Con lo poco que aún quedaba de luz, retiró todo lo que estuviera cerca de los dos pequeños gnomos: muebles enanos, las tijeras, cuter y cuchillo con los que perforo el cartón, a los ratones que tenían por mascotas los encerró por un momento en el cajón de la alacena, puso a su compañero de viajes repentinos en el centro de la habitación, y le dijo:

- No hagas nada, solo confía en mí. Solo has lo que te pido. Pase lo que pase, no sueltes mis manos, nunca lo hagas.

Lo tomó de las manos y empezó a dar vueltas, primero lento y subiendo poco a poco la velocidad.

- Ánda, gira conmigo
- No puedo, tengo miedo!
- No hay nada que temer, anda! Solo gira, casi sin despegar los pies para estar mas seguro, despega los pies del suelo solo lo necesario para agarrar vuelo, pero no los despegues del todo, si lo haces te caerás. Vamos!

Poco a poco su compañero agarró confianza, pegaba talones al piso como clavando los pies y levantaba ligeramente la punta de sus dedos para agarrar impulso, flexionaba las rodillas para tener equilibrio pero bien podría parecer que se preparaba para  despegar, tenía cada vez los brazos más tensos y estirados por la fuerza centrífuga, los pelos de la cabeza se le erizaron como puas, le volaban las mechas de cabellos por el aire de la habitación como si estuviera cruzando capas de aire estelar a millones de años luz de velocidad, apenas y podía mantener los ojos abiertos de la velocidad que habían tomado juntos, con lo poco que podía abrir sus ojos solo veía luces destelleantes por todos lados, estrellas grandes, pequeñas, soles, cristales espaciales, estrellas fugaces, cometas, meteoros, polvo espacial !!!

- Wow! no puedo creerlo, estamos volando en el espacio!
- Gira más rápido, házlo!
- No me sueltes, mis manos, se están safando!
- No te preocupes, amarré mis agujetas astronáuticas a tus cordones de sujeción espacial, aunque te sueltes no te perderás! Nunca te pierdes, conmigo nunca te pierdes, cuando te sueltas yo ya te aseguré, cuando te escapas yo te busco y siempre te encuentro! Siempre! Nunca tengas miedo siempre que esté yo, siempre sabré donde buscarte y traerte a casa! No tengas miedo! Gira, gira!
- Ahhhhhhhh......!!!

Pum! Cuaz! Zaz! Cachacuaz! Tlac-tlac-tlac-tlac!

Era inevitable, la fuerza gravitacional y el campo magnético del sistema estelar que atravesaba fue mas fuerte que sus cordones de sujeción y las agujetas astronáuticas. Los lazos se rompieron y volaron a los extremos opuestos del sistema estelar, quedaron flotando en el espacio inmenso, oscuro mas que la noche aquella en la que el aferrado viajero se perdió por primera vez siendo un pequeño gnomo. Flotaban y se sentían ligeros, no sentían sus manos, brazos, piernas, pies, la cabeza era lo único que notaban y se sentía pesada como escafandra del Siglo XVIII y de pronto, así estaba: el espacio infinito con sus millones de estrellas dando vueltas alrededor de él, por encima de él, detrás de él, debajo de él, al lado de él, incluso dentro de él sentía los millones de estrellas brillando y destellando, explotando continuamente y formando nuevos sistemas espaciales.

- Wow! Es el viaje mas increíble y fantástico que jamás he tenido
- De nada -sonrió satisfecho-

Un viaje cansado, devastador, así sin más, se quedaron dormidos flotando. Ambos soñaban con el viaje estelar, se sabía porque sus ojos no paraban de moverse como si ante sus ojos estuvieran pasando las cosas mas increíbles antes vistas, como si continuaran viajando a toda velocidad.

Al despertar el gnomo creador del universo implosivo, su compañero ya no estaba; su sonrisa, resultado de un sueño satisfecho y reparador, desapareció triste de imaginar por qué. Volteó la cabeza a todas direcciones buscando algún rastro de su compañero, algún indicio de dónde podría estar.

No estaba la nave, todo alrededor olía a combustible quemado, en uno de los cucuruchos desarmados de las lámparas espaciales, escrito con cocoa sobrante de la noche anterior un mensaje:

- Compañero de viaje, no tengo como agradecerte el viaje tan increíble que hemos tenido, ese que has preparado para mí, nunca antes en mi vida había ido tan lejos, mire miles de estrellas, visité planetas y hasta pude ver vida en muchos de ellos, fue increíblemente emocionante. Alcanzamos la máxima velocidad nunca antes alcanzada por ningún gnomo conocido. Creo que hasta tragué polvo espacial, sabe a polvo capuchino con banano! Ha sido fantástico. He aprendido tanto, me has enseñado tanto. Nunca tuve miedo tomado de tu mano! Gracias. TA.

Si, dejo una nota de despedida y se fue. Arrancó su nave y se marchó. Nunca supo a donde, nunca se lo contó.

A veces así son los viajeros, no les gusta echar raíz. Temen querer quedarse y no volver a ver el espacio tan infinito, aún cuando a veces sea ese mismo espacio quien los trague y se los coma con alguno de sus millones de agujeros negros; aún cuando es ese mismo espacio infinito el que los pierda en su deformación del tiempo y les quite toda oportunidad de volver.

Quien sabe decirlo? Quizás ese mismo tiempo deformado termine conectando a la entrada y salida del agujero negro como la cinta de Möbius y sea ese misma deformidad la que lo traiga un día de regreso, justo al momento de despertar o incluso poco tiempo más atrás.



..... "Y La Cinta Infinita, es aquella en la que se puede caminar por las dos caras de la luna..."

martes, 14 de enero de 2014

::: Café Tacuba

María Patricia tenía dos nombres. A mi siempre me gusto decirle María, aunque ella siempre decía llamarse Patricia. No sé, quizás así le decía su papá, por quien siempre tuvo un amor especial. 


El hecho es que aunque a veces sí tenía mas cara de Paty, yo siempre me sentí mejor diciéndole María. Tanto, que cuando le decía Paty, Patricia, Patito! Yo sentía que no era a ella a quien llamaba.

Creo que eso de su nombre era una constante necesidad de desconocernos.

A mi me gustaba María porque pese a ser un nombre común, le daba un aire de chica rara y enigmática. La mas rara que hubiera conocido jamás. En cambio Patricia, le cambiaba algo ante mis ojos.

No estoy seguro de si ella lo sabia, pero no lo dudo. Patricia (o María) o María (o Patricia), también se aferraba a no decirme por mi nombre, ella me llamaba "minino" en lugar de Jorge. Quizás así como ella decidía cual de las Maria's o Patricia's quería ser, de igual manera ella decidía con cual de los Jorge's que yo era quería caminar por el parque o jugar con la pelota.

Jugamos un tiempo a ser niños siendo niños y todo iba bien, hasta que decidimos jugar a madurar, siendo aún niños también. Fue ahí cuando nos convertimos en popó.

Después de eso, espero se haya convertido en mariposa y que volara a Canadá. Ella amaba volar y bailar. O quizás sea palomilla o golondrina o cacatúa... pero seguro va bailando mientras vuela.

Nunca mas la volví a ver después de convertirnos, pero es chistoso como a veces María y Minino, y Patricia y Jorge, y María y Jorge, y Patricia y Minino; se burlan de mí y de mi de mi infancia  jugando en mis sueños a "las tu las traes".




... éramos dos niños, éramos así.

martes, 26 de noviembre de 2013

::: autonomía imaginaria

.
.



- Que haces?
- Nada... Pensando.
- En que piensas?
- Cosas.... La vida, la muerte. La felicidad, por que lloramos? Cuando lloramos? De que lloramos? El cielo, las nubes, por que me gusta cuando me moja la lluvia? El pasto, las orugas, a ti te gusta como huele el pasto? La gente, es rara la gente no? Son de colores, de olores, de ojos y también de pies... Hmmmmmm -respiró profundo iniciando con un suspiro muy largo y un soltar el aire aun mas largo, de esos que te dejan sin aire. Se quedó pensando, callado.
- Piensas mucho siempre?
- Siempre! Casi podría decir que se me va la vida pensando. Que miedo no hacerlo.
- Mmmmm, no se. A mi me gusta salir a jugar.  
- A que te Gusta jugar?
- A que soy la vida, la muerte. A que soy feliz y a veces tanto que me gana el llanto, o que estoy tan triste que me convierto en lluvia y que caigo sobre el campo o la ciudad o la gente y los inundo. A que soy el cielo y me caigo entero, destruyendo los borregos de nubes y los convierto en rocas de hielo granizado y te pego en la cabeza y te despierto. A que soy una oruga y me como el pasto entero de tu jardín y me pongo gorda, gorda... Tanto que en vez de mariposa me convierto en un pájaro cantor y que vuelo. Jugás conmigo hoy?
- No lo se, tus juegos me dan miedo, suenan como películas de cine loco. Lees demasiado Alicia en el país de las maravillas. Si sabes que los conejos blancos con relojes en la mano no existen, verdad?
- Yo tengo uno en mi bolsillo. Lo quieres ver?
- Vaya que eres una niña. Cuando vas a crecer? Ya no tienes 6 años, debes empezar a soñar menos y pensar mas. 
- Anda, vamos!
- No, antes debo reflexionar sobre por qué me están creciendo tanto las uñas. Algo no está bien, me están creciendo demasiado los pies, mis piernas son cada vez mas largas y me cuesta trabajo caminar, siento que me doblo al hacerlo. Crees que así pueda recorrer el mundo mas fácil? Crees que podría llegar a cualquier parte del mundo así sin usar el tren? Y estos brazos.... No se, si siguen creciendo, un día podré abrazara mi familia entera al mismo tiempo con todo y mis 33 nuevos sobrinos. Pero lo que mas me asusta es esta cabeza mía con su cuello de jirafa, casi rozo las nubes, es frío ahí, aunque la vista desde aquí arriba es fenomenal, puedo verlo casi todo, incluso cuando tengo los ojos cerrados.... Y si llueve? Y si me mojo? Y si me mojo y me encojo? 
- Seguro que no quieres jugar?
- No, no, tengo mucho que pensar. Por cierto, te dejo que voy tarde y está sonando mi reloj.



... Juego, corro, vuelo, pienso, re-pienso, actúo, me río, lloro, acierto, me equivoco, me caigo, me raspo,  lloro, me lloro, le lloro, me levanto, a veces me vuelvo, a veces me vuelo y solo vuelo... Me decía El Conejo Blanco...