martes, 24 de abril de 2012

:::: Este mail no busca nada... solo ser leido.

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Si bien no busca nada.... siempre se encuentra algo.
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A decir verdad, tu existencia me transformó desde la primera vez.
Desde entonces veo diferente, huelo diferente, escucho diferente, bailo sin los pies.
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Desde entonces y hasta ahora: como llovizna o como rocas de granizo me he desprendido, me he condensado y solidificado.
Otras veces, me sublimo como hielo seco.
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Metamorfosis que me deja el cerebro plasmático y coloidal.
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La sangre como gelatina confunde a mis órganos de esponja.
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Que bueno que no busca, que bueno que se va.
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Entre la búsqueda de equilibrio de mis Fases, la paz viene intermitente pero siempre viene, como siempre busca.
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Tu existencia, aunque no la nombre, aunque no la llame, aunque no te la mencione: siempre la agradezco.
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Que sea feliz, muy feliz tu existencia.
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.... Con la mirada perdida en espirales tridimensionales como cadenas de ADN
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martes, 3 de abril de 2012

::: Explotar e Implotar


Era una sombra recargada en la pared, bajo las hojas
reflejadas en el aire de un árbol casi seco, muy otoñal.
Un viento suave pero frio como una mirada vendida, movió las
pocas hojas negras. Parecían tener algo como pequeñas flores, lo supongo porque
recuerdo un sutil olor a violetas o sándalo, ¿carmín?
El modo en el que jugaban sus figuras con los hilos de color
gris y blanco, como sus ojos, me hacía querer soltar un brinco. Al tiempo, al
tiempo… a el solo le vi pasar. Pasaba solo y no tan de prisa, dicen que solo
trataba de distraer a su destino y algo me decía que no lograría escapar.
Sin moverse, casi impávida, se movió la sombra. Lo sé porque
el poste aquel ni siquiera titubeó, solo se agitaba extrañamente su silueta,
como cuando sale ese humito del pavimento de las calles cuando “hace mucho sol”.
Me figura que aquel intruso familiar iba a desvanecerse, a sublimarse.
Extraña forma de querer desaparecer pudiendo hacerlo con una
explosión y un gran estruendo, con una ráfaga de viento que arranque al árbol
aquel como los tornados de Alabama. ¿ Porqué no desaparecer con un BigBang?
Pasar tan desapercibido después de todo no es tan divertido.
Es como un comic pero no tan japonés, más bien un comic
geométrico: muchas esquinas, pocas curvas, tangentes, divergencias en vez de
convergencias, diferenciales infinitas, constantes con tendencia a cero.
Dicen que el humo de un cigarro podría bien definir la Teoría
del Orden y el Caos.
Al lado, una variable: una “x” cualquiera. Una cualquiera
que podría hacer que cambie por completo su demostración. Una x´s que podía
convertirse en espiral o en una función hiperbólica tridimensional, variante en el tiempo infinito.
Matemáticamente incorrectos, incoherentes como la realidad y
tan reales como la imaginación. Así sucedían todas las cosas, así dejaban
siempre a sus mentes divagantes, funcionando con engranes dispares y no
funcionales para aumentar su potencia cinemática, como si estuvieran rotos y
mal calculados: si los dientes no coinciden, el movimiento nunca se dará,
terminarán rompiendo sus esquinas.
Sin buscar y encontrando siempre a su Primitiva, espera
encontrar algo más que una Diferencial.
Entonces, desde afuera de la escena, el director difumina el
brillo y detiene la función. Y así, sin preguntarles, quedan en modalidad gráfica
de Slow Move y plasman sus figuras y siluetas con todo ese ruido detenido.

martes, 27 de marzo de 2012

::: Día 111

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A 1 año, 1 mes, 1 día de mi salida me siento bien.
No ha sido sencillo pero si funcional.

Ahora se siente diferente, se ve diferente, se huele diferente, se piensa diferente, se quiere diferente.

La nostalgia viene, va, se escurre.
El amor aguarda, se esconde, se asoma sin que lo note.
El calor ha llegado de muchas formas, mi familia es enorme, mis amigos se familiarizan y las luces a mi alrededor alumbran siempre un poquito más.
La lluvia me visita y moja mi jardín, lo deja oliendo a pasto fresco y calma la sequía de sus hierbas.

No quiero sonar triste porque no es así como me siento.
Me siento fortalecida pero he de decir, que soy diferente.
Soy feliz y mi sentido de felicidad también cambió.

Un año, un mes, un día...

111

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jueves, 8 de diciembre de 2011

:::: Al filo de...

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Y ahí estabas, frente a todos.
Yo veía con cuidado tus labios hablar sin importar lo que decías.
Son tus labios tan bien formados, que me es inevitable imaginar de todo con ellos: desde verlos hablar de ciencia, hasta las perversiones que sé, también piensas de mi. O mejor aún, callarlos con un suave toque de mi lengua, verlos buscando otros labios, tanteando una piel morena, husmeando en rincones húmedos, amargos, rinconeras de mariposas o ratones rabiosos.

Imaginé cómo de ese hueco delineado salía una sanguijuela hambrienta, ansiosa de beber un poco se sangre viscosa, pero aún tibia. Un bicho voraz que no espera a que su víctima escurra de la herida; se escabulle cínica hasta tocar la superficie, en su parte más sensible y entonces, clava... y penetra profundo y succiona, extrae, vacía y al final, después de haber bebido casi todo, tiene el descaro de todavía lamer, para no desperdiciar ni siquiera un poco.

Vi unos ojos, unos que al cruzar mi mirada incesante, conectaban silenciosamente. Nadie debía darse cuenta de esa comunicación sin palabras ni gestos. Y debo confesar que eso me exitaba, incluso ahora que lo plasmo y lo recuerdo, me llena de consquilleos promiscuos.

Su mirada es tan fuerte, que cuando dirigía sus pupilas hacía mí, todos los demás se congelaban. Podía ver como con sus ojos me desnudaba, me veía ahí sentada sin nada. Me quitaba hasta el más sencillo listón, excepto esos zapatos altos. Los que siempre que se lo voy a ver, elijo con especial dedicación. En ese momento, mientras todos ven al frente atentos e ingenuos, yo me vuelvo transparente, invisible, imperceptible; me quedo tan solo con esos 15 centímetros de más punteando mis talones, los dedos de los pies soportando mis 52 kilos de masa corporal al natural. Y de pie, ahí nada más, inclino mi tronco hacia el frente y coloco mis codos sobre el respaldo del sillón que me da su espalda. Mientras recargo mi barbilla sobre las palmas de mis manos frías, posiciono mi culo inquieto hacia atrás, levantándolo descarada y bajando la cabeza suficientemente para dejar ver, desde tu posición, mi espalda semi completa: anunciándo y encaminando tus deseos.

Desde donde estás vez casi todo: mis ojos, mi boca, mi lengua provocándote, mi cabello cayendo alrededor de mi cuello, mis brazos enmarcando triangularmente mis senos prendidos, mi culo invitándote a tomarlo con las dos manos, mi espalda con su surco, ese que siempre se antoja como canaleta de tus aguas. Y el sillón, ese que aunque parezca no estorba, me juega el papel de telón de la escena. Ese que cuando se levante, dejará ver la obra maestra completa.

Ese sillón es mi aliado. Cansada de ondear mis caderas a tus mares, me voy rodeando el sillón: de sus espaldas, a sus cojines confortables en los que me siento. Ahora, aún más cerca de ti, puedo quedarme a la orilla de su asiento, quedando apenas una parte de mis nalgas marcadas en la piel de su superficie. Aprovechando mi ubicación, abro las piernas como muchachito.

- "Cierra las piernas pinche escuincla. Pareces un muchacho" - Me decía mi madre.

La delicadeza rosada de las niñas y mi género, nunca me favorecieron. Tosca, bruta, gritona, silvestre. Así de fácil, sólo las abrí. Te mostraba lo que te desesperabas por tener. Abre y cierra, cierra y aprieta, cruza las piernas y muérdete los labios. ¿Ves cómo escurre?

Escurres, te derrites, veo como te mojas. Te vienes en sudor.

- "Un minuto, ya vengo" - Dices mientras vas al baño.

Imagino lo que fuiste a hacer. Tenías que vaciar ... o llenar el frasco.

Y mientras tu me ves a través del espejo, yo te miro sobre la orilla de esta mesa, poniendo a remojar las yemas de mis dedos para después lamer la miel que los arruga.

Ustedes sigan, atentos, viéndolo hablar y escuchándolo posar; que mientras tanto, él y yo podemos continuar comiéndonos.




... Remojando mis barbas en mieles de hormigas y granos de arroz

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domingo, 13 de noviembre de 2011

Ojos y Oidos abiertos

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"Lee entre líneas y escucha entre susurros"

Eso pienso cuando pienso en tí.

Porque no puedo dejar de incluirte en mis plegarias y pensar que deseo que te encuentres siempre bien.
Porque siento bonito cuando te tomo de la mano y caminamos por ahí.
Porque veo tus ojos, verdes como aceitunas y los imagino brillando, esperando ver las luces de colores.
Porque giro a tus oidos y puedo ver las enredaderas digitales entrar a los caracoles que las decodifican.
Tienes Modem Multitask.


Se lo que es flotar entre notas musicales y ver como a cada paso se exprimen y expulsan gotitas de jugo de limón que se te metan en los ojos y arda y chilles para que deje de doler. Y despues pescar las lagrimitas aciditas y que sepan a cerveza michelada. Y que te dejen ha lengua verde como Monstruo y bailes como Muñeca Vodoo.

Te imagino y te veo vestida de caramelos, sobre algodon rosa de azúcar.
Te recuerdo y me acuerdo, me acuerdo y soy muy feliz. Tu me has hecho feliz.

Te quiero y has hecho mi vida mejor. Te quiero y contemplo en mi vida aún más, libre !!!

Siempre Libre !!!
Sola o acompañada pero Libre y Feliz !!!

Conmigo o sin mi, pero siempre Juntas.

Porque eRRes para mí, mas que una mejor amiga.
Erres tan importante, que serás siempre mi Doble "R".

Te quiero Amore.





... Para que siempre que no recuerdes, te acuerdes de mí.
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domingo, 4 de septiembre de 2011

::: Cuatro gracias que antesceden un silencio necesario

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El primero, un agradecimiento sincero y cortéz, acompañado de una explicación del futuro silencio.

El segundo, un agradecimiento que procede una corta afirmación.

El tercero, un agradecimiento finalista de una petición en negativa.
Un: por favor, a la declaratoria repetitiva de silencio.

Pero no, como aparente necedad natural e inherente a tu género acaparador, continúas tu
discurso apabullante y entrometido. Su cuidado en no ofenderte por tu falta de pericia en nunca leer lo explícito, da venida al cuarto y definitivo: Sí, "muchas gracias"



.... Dejaré mis espacios a la guarda de silencios quebrantados por tu voz

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jueves, 25 de agosto de 2011

::: Me peiné con tu peine

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Le rugía el estómago, creo que no había cenado nada.
Había dejado de fumar y eso le generaba ansiedad profunda. Lo sabía porque sus dedos ya no olían a tabaco quemado.
Sus ojos se veían cansados, lo cual me deja claro que está por cruzar, pero aún no da el paso final.
Dejó de usar su perfume dulce: ya no quiere oler a niña suave, aunque eso deje notar su olor a día pesado, citadino y asquerosamente multitudinario.
Su piel se ve reseca, sigue sin tomar agua suficiente, cree que con eso dejarán de fluir.
Sus labios blancos me hacen pensar que dejó de besar bocas inquietas.
Su cuello ya no deja ver la sensualidad de tronco largo de jacaranda, cuyas raices torcidas y simetricamente organizadas, delimitaban la belleza de hombros desnudos.
Dejó caer la ropa y miro desde la punta de su cabello hasta la punta de sus pies.
Pese a todo, su cuerpo aún luce tan bello.
Pese a todo, su mirada continúa sosteniendo mis deseos.

Su mirada perdida, su mirada profundamente perdida, su mirada aparentemente esquiva.

Pero no, hay algo en su mirada que me atrapa. Pese a que el motivo de mi presencia aquí: en sus manos, era uno completamente diferente. Lo era, desde mi origen animal.

Mi origen vanal se transformó al momento en el que la profundidad lejana penetró el agua del lago vertical. Me convirtió en objeto doloso sin preguntar.

Pero aquí, ante este vacío tramposamente doble moralista, me he perdido. Y ahora, solo quiero pensar en acariciarte, rasguñarte, jalarte, arrancarte un poco ...




... "fragmentos de conversaciones inanimadas"


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